El yak (Bos mutus o Bos grunniens) es un bóvido de gran tamaño, entre 1,5 y 2 metros a la cruz y puede llegar hasta una tonelada de peso, nativo de las montañas de Asia Central y el Himalaya, vive en las altiplanicies esteparias y fríos desiertos del Tíbet, Pamir y Karakórum, entre los 4000 y 6000 metros de altitud, donde se encuentra tanto en estado salvaje como doméstico, soportando en invierno temperaturas de hasta cuarenta grados bajo cero gracias a su increíble pelambre lanosa. Son de color marrón muy oscuro o negro, con una línea dorsal gris plateada y una banda gris alrededor del morro. Existen datos sobre la domesticación de yak que se remontan al año 2500 AC. Habiéndose utilizado como animal de carga, transporte y tiro. Pueden cruzarse con las vacas domésticas y generar individuos fértiles produciendo más leche y de mayor contenido graso. De hecho, a esta característica se deben gran parte de las diferencias entre los yaks salvajes y los domésticos. Éstos últimos son bastante más pequeños que sus antepasados silvestres, tienen cuernos más cortos e incluso muchos yaks domésticos carecen de ellos y el color del pelo puede ser negro, pardo, castaño, blanquecino e incluso manchado de varios colores.
Su enemigo natural es el lobo aunque por su tamaño, solo atacaran a los terneros o a animales enfermos. Por dicha causa un rebaño atacado coloca, de ser posible, a sus terneros en el centro, también pueden sufrir muy raramente el ataque de osos y leopardos de las nieves.
Los yaks se agrupan unos contra otros durante los temporales de nieve girando su parte trasera hacia el viento. Los animales enfadados yerguen la cola hacia arriba. Cuando coincidimos con los yaks salvajes en los trekking es mejor dejarlos en paz y no acercarnos demasiado.
La época de celo empieza en el mes de septiembre alargándose mes y medio más o menos, durante este periodo se perciben los gruñidos del yak y es cuando los machos luchan entonces entre sí con fuerza, de forma que es común que acaben con lesiones graves. Las hembras alumbran a un ternero después de una gestación que ha durado unos 8 meses. Las hembras de yak salvaje solo paren una vez cada 2 años. Alcanzan la madurez sexual al cumplir de 7 a 8 años de vida. los nepalíes los utilizan para llevar a todos los refugios de montaña provisiones y para mercadear por los diferentes pueblos.
Los rebaños de yaks silvestres se componen de hembras, crías y animales jóvenes. Los machos viven en solitario o formando grupos de hasta 12 individuos. El yak permanece en los lugares que ofrezcan buenos pastos, frecuenta las zonas de hierbas y líquenes; si estos escasean, inmediatamente emigran hacia otro lugar. Su buen sentido del olfato les permite encontrar siempre los lugares más adecuados. Es un animal que tiene su actividad al amanecer y al atardecer, pasando el resto del día descansando, siendo un buen escalador en terrenos de montaña y cubiertos de nieve. Para encontrarse a gusto necesita agua y no es raro verlos dándose un baño.
